Todo depende de dónde situemos el cielo y el infierno, si en casa o fuera de ella. En cualquier caso, los ascensores le llevan a uno de un sitio a otro y viceversa.

 

Los ascensores: metáfora de los altibajos de la vida. Un viaje vertical sin más equipaje que lo que nos hace humanos; el desprecio, la envidia y la hipocresía, pero también la timidez, el deseo inconfesable y el amor secreto.

 

Los ascensores: testigos de nuestra vanidad, de lo que hacemos cuando estamos solos. El escenario de nuestras fantasías sexuales y sociales, donde aparecemos al menos un par de veces al día como actores de reparto. Si los ascensores pudieran hablar, contarían las historias de las que saldrían todas las canciones del mundo.

 

Un viaje obligatorio, de placer o de fastidio, solo o en compañía de otros y siempre junto a nuestros demonios personales. Y en medio de este micromundo, miniatura del exterior, apenas medio minuto para que suene una canción.

 

Si una canción pudiera enganchar en treinta segundos, valdría más la pena sonar en los ascensores que en todas las emisoras de radio.

 

 

Producido por Volker Ledwig. Grabado y mezclado por Volker Ledwig y Julio Alonso en distintos sitios de Madrid entre 2005 y 2006. Masterizado por Christian Ledwig en los estudios ____, Colonia, Alemania.

Letra y música de Carlos Casado excepto En El Olvido, Cierra Por Dentro, No Te Preocupes Por Mí y No Tiene Sentido (letra de Carlos Casado y música de Carlos Casado e Iñaki García).

 

Guitarras: John Parsosns, Richi García, Juan Garrandés, Amable Rodríguez, Volker Ledwig, Carlos Rioboo

Bajo: Andrés Belmonte

Batería, Banjo y Percusión: Volker Ledwig

Piano y Teclados: Iñaki García

Voces: Eva Reina, Patricia Göser, Voker Ledwig

Programaciones: Julio Alonso

 

Fotografía, diseño y maquetación por Alec Seeger y Leticia Acosta (Contacto: ais_fotografos@hotmail.com)